Definición:
La Doctrina Social Cristiana "no es en el fondo más que la aplicación de la perenne moral cristiana a las presentes circunstancias económicas y sociales".
De aquí procede el carácter específico de esta doctrina, que, manteniéndose substancialmente idéntica en sus principios, va adquiriendo, en función de aquella, diversas y cambiantes circunstancias, nuevas modalidades en su presentación y hasta en la estructuración misma del pensamiento. Por eso, no es de extrañar que, a lo largo del tiempo, se vaya enriqueciendo con el desarrollo de nuevos temas, o simplemente, clarificando y explicando muchas cuestiones que al principio aparecían de modo más bien oscuro o meramente implícito. Esto debe, necesariamente influir en la diversa estructuración yen la presentación del pensamiento social cristiano.
Fines de la doctrina social de la iglesia:
En los últimos siglos, ante las graves violaciones, en el campo económico y social, de la ética cristiana, han sido reafirmados con claridad', tanto de parte de los Romanos Pontífices como de los pensadores y estudiosos católicos, los principios de la sociología cristiana, y se ha señalado que la realización de los mismos constituye el único camino de salvación
ara el mundo contemporáneo. La renovación de la sociedad según el pensamiento católico tendrá lugar sólo a través de la renovación de los espíritus y la subordinación de la economía a la moral cristiana.
Las fuentes de inspiración de la doctrina social de la iglesia:
♣ El Derecho Natural.
♣ Los Concilios Ecuménicos.
♣ La Sagrada Escritura.
♣ Los Documentos de los Papas.
♣ Los Padres y los Doctores de la Iglesia.
♣ Los Pensadores Cristianos.
¿Qué puntos concretos tocar la doctrina social de la iglesia?
La Doctrina Social de la Iglesia toca los siguientes puntos (sin pretender ser exhaustivos).
♠ Busca el perfeccionamiento del individuo y el respeto a la persona humana.
♠ Trata de restaurar la familia.
♠ Rechaza las intolerables desigualdades entre los hombres.
♠ Propugna la universal fraternidad y la interdependencia entre persona humana y sociedad.
♠ Proclama la igualdad sustancial de todos los hombres y la justicia social
♠ Defiende el derecho a la libertad para todos y el derecho al trabajo dignificante para toda persona.
♠ Enseña el camino para lograr la paz, la unión y el amor entre los "hombres.
♠ Opina y da luces para la vida económica de las naciones y el desarrollo al servicio del hombre.
Actividad:
Elabora un organizador visual del texto: principios de la doctrina social de la Iglesia.
Responde las preguntas en el cuaderno:
Interioricemos la doctrina social de la iglesia
1.- Doctrina Social de la Iglesia. Se llama así a la enseñanza que ofrece la Iglesia Católica respecto a la sociedad humana su organización, doctrina que corresponde al orden moral y por tanto no brinda respuestas técnicas. La intención de la Iglesia es proporcionar una guía a la luz del Evangelio de Jesucristo que permita el desarrollo y la salvación integral de la persona humana, que es alma y cuerpo.
Juan Pabló II nos brinda una clara indicación respeto a cómo entender la Doctrina Social: "La Iglesia no tiene modelos para proponer. Los modelos reales y verdaderamente eficaces pueden nacer solamente de las diversas situaciones históricas, gracias al esfuerzo de todos los responsables que afronten los problemas concretos en todos sus aspectos sociales, económicos, políticos y culturales que se relacionan entre sí. Para este objetivo la Iglesia ofrece, como orientación ideal e indispensable, la propia doctrina social la cual reconoce lo positivo del mercado y de la empresa pero al mismo tiempo indica que estos han de estar orientados hacia el bien común. (centesimus Annus, n. 43).
¿Entonces, cómo interviene la iglesia y su doctrina en la vida de los pueblos?
2.- Ante el Bien común, fin del estado, la Iglesia dice: puesto que el bien común se nos presenta como criterio orientador de la acción social, también ha de ser el eje de la acción estatal, pues para la Doctrina Social de la Iglesia, el Estado es el garante del bien común.
En palabras de Juan XXIII: "La razón de ser de cuantos gobiernan radica por completo en el bien común. De donde se deduce claramente que todo gobernante debe buscarlo, respetando la naturaleza del propio bien común y ajustando al mismo tiempo sus normas jurídicas a la situación real de las circunstancias" (Pacem in Terris, n. 54).
Por tanto, el bien común es dinámico. Los gobernantes deben examinar continuamente la realidad social para establecer en cada momento lo que constituya el bien común de la comunidad por ellos regida. Paras eliminar cualquier interpretación subjetiva del concepto del bien común, la doctrina social de la iglesia nos ofrece un criterio específico: el principio de subsidiaridad. Para lograr el bien común, la acción del estado debe ser subsidiaria.
¿Cómo interviene de iglesia en este punto?
3.- El principio de subsidiariedad: comprende dos aspectos básicos:
La sociedad civil debe tener la mayor libertad posible para realizar las tareas que se encuentran a su alcance.
El Estado debe concentrarse en las tareas exigidas que superan las fuerzas y capacidades de la sociedad civil.
Pío XI nos describe con fuerza la naturaleza del principio de subsidiaridad: «Pues aún siendo verdad, y la historia lo demuestra claramente, que, por el cambio operado en las condiciones sociales, muchas cosas que en otros tiempos podían realizar incluso las asociaciones pequeñas, hoy son posibles sólo a las grandes corporaciones, sigue, no obstante, en pie firme en la filosofía social a que el gravísimo principio inamovible e inmutable: como no se puede quitar a los individuos y dado a la comunidad lo que ellos pueden realizar por su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo; constituyendo un grave perjuicio y perturbación del recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza debe respetar y ayuda a los miembros del cuerpo social con sus pero no destruir los y absorberlos (Quadragesimo Anno n. 79).
Se califica al principio de subsidiaridad de gravísimo, inamovible e inmutable, señalándose que corresponde a la justicia.
¿Qué es el principio de subsidiaridad que todo estado debe cumplir?
El énfasis en la libertad. Por tanto, la Doctrina Social de la Iglesia reduce la intervención estatal a los casos en que la sociedad civil no puede proporcionar soluciones por el momento, con la obligación de dejar de intervenir tan pronto se pueda. Frente a la intervención excepcional, debe primar el respeto a la autonomía y libertad de las iniciativas privadas.
León XIII insiste en ello: «No es justo, según hemos dicho, que ni el individuo ni la familia sean absorbidos por el estado; lo justo es dejar al cada uno la facultad de obrar con libertad hasta donde sea posible, sin daño del bien común y sin injuriar a nadie. (Rerum Novarum, n. 26)
Explica con tus palabras esta afirmación: El estado está al servicio de las personas no las personas al servicio del estado:
Juan Pablo II dice en la encíclica Centesimus Annus, si por el "capitalismo" se entiende un sistema económico se que reconocen el papel fundamental y positivo del empresa, el mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de producción, de la libre creatividad humana en el sector de economía, la respuesta ciertamente es positiva, aunque quizá sería más apropiado hablar de «economía de empresa" "economía de mercado", o simplemente de "economía libre".
Pero si por "capitalismo" se entiende un sistema en el cual la libertad, en el ámbito económico, no está encuadrada en un sólido contexto jurídico que la ponga al servicio de la libertad humana integral y la considere como una particular dimensión de la misma, cuyo centro es ético y religioso, entonces, la respuesta es absolutamente negativa.
¿Qué opinión se merece este párrafo?
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